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Contrucción de saunas. La herencia
Finlandesa
Los finlandeses, precursores de la construcción
de saunas, la consideran la auténtica
panacea de la felicidad. A ello se suma
sus efectos positivos sobre la salud.
La construcción de saunas primitivas
se remonta al menos al siglo VIII, según
algunos autores finlandeses. En aquel entonces
eran cabañas de troncos que se calentaban
mediante humo y fuego.
En Finlandia se consideraba ya desde
su surgimiento que la sauna era fuente
de felicidad. Si por felicidad se entiende
bienestar físico y psíquico,
lo cierto es que esa definición
tan entusiasta no anda del todo desencaminada,
y motivados por los beneficios que reporta
a la salud, SAUNAKRIS decidió dedicar
su empresa a la construcción de
saunas.
Su acción antidepresiva, sedante
y equilibradora de las emociones es quizás
el aspecto más valorado por los
incondicionales de los baños de
calor. Pero no menos importante es su acción
terapéutica contra numerosas enfermedades.
Especialistas de todo el mundo han resaltado
su eficacia para combatir, por ejemplo,
afecciones de tipo respiratorio como la
bronquitis o el asma. Y es que, al inspirar
el aire caliente derivado de la construcción
de saunas, se favorece la broncodilatación.
Así, la construcción de
saunas da lugar a un producto que disminuye
la dificultad para respirar, al mismo tiempo
que se favorece la expectoración.
El calor también ejerce una acción
beneficiosa en los casos de asma, pues
estimula la respuesta inmunológica
que defiende la mucosa de la infección.
A ellos se suma que activa el riego sanguíneo.
Enfermedades degenerativas como la artritis
o la gota y el reumatismo se ven aliviadas
por la construcción de saunas. El
riego sanguíneo se activa con las
altas temperaturas y mejora la elasticidad
de músculos, articulaciones y tendones.
Todo ello, hace que el dolor sea menor.
SAUNAKRIS tomó en consideración
los beneficios terapéuticos de la
construcción de saunas.
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